viernes 25 de enero de 2008

El Reciclaje (I)


Una de las mayores satisfacciones que presenta para mí, el mundo de las miniaturas, es poder utilizar ciertos objetos cotidianos para hacer verdaderas genialidades a escala 1:12. En mi caso, he cambiado mi modo de ver cualquier cosa cuyo destino iba a ser la papelera. Ahora paso un "filtro", y lo que me convence, lo rescato para mi casita.

Un primer ejemplo, es este: envases de plástico de alimentos pequeños. En el caso de la derecha: de huevos de codorniz. En la izquierda, de condimentos congelados.

Pero vale cualquier cosa: botones, muestras de colonias, plásticos o cartones curiosos (con texturas o dibujos), telas, .... existen infinitos recursos que se convierten en maravillas 1:12.